Vivimos con la sensación de que el día no tiene suficientes horas. Queremos hacer mil cosas, avanzar, crecer, cumplir con nuestras responsabilidades y, de paso, encontrar nuestro propósito.
Pero cuanto más llenamos la agenda, más nos alejamos de nosotras mismas. No es solo la falta de tiempo, es el ruido interno, la mente que no para, la sensación de estar siempre buscando pero nunca encontrando.
Tal vez la pregunta que te llega es: ¿Cómo dejar de estar acelerada? ¿Cómo puedo cambiar esa inercia?
Aquí viene el reto más común: «Yo no puedo parar, mi vida es un caos y me arrastra».
Muchas personas recurren al yoga como alternativa para parar. Aunque a veces, la aproximación a esta maravillosa disciplina, no es la que permite llegar a este punto
El yoga no es solo estiramientos y respiración, es una vía para calmar ese ruido y empezar a escucharte de verdad.
«No sé si el yoga es para mí, soy demasiado inquieta»
Si alguna vez has pensado esto, no estás sola. Muchas mujeres sienten que el yoga es solo para personas tranquilas, que ya tienen su vida en orden. Pero en realidad, es justo lo contrario.
El yoga es, entre otras, para quien necesita un ancla en medio del caos, para quien siente que su energía está dispersa en mil direcciones y quiere volver a su centro.
Carla llegó a YogaenMi con esta misma sensación. Su cabeza iba a mil por hora, su vida estaba llena de actividades, responsabilidades y dudas. Hoy, después de su proceso, su historia es otra.
De perdida y acelerada a encontrar tu centro
Dos años antes de conocerla, Carla se encontró con una situación familiar que la desbordó.
Empezó terapia, se lanzó a hacer ejercicio y hasta emprendió su propio proyecto de ropa deportiva versátil.
Aun así, seguía atrapada en una rutina agotadora. Asturiana asentada en Barcelona, trabaja en ventas de una multinacional con un sueldo estable pero con una exigencia que no vibraba con su esencia.
Su día a día era un torbellino: trabajo deporte, su proyecto, deporte, amigos… y pocas pausas para respirar.
Carla quería hacerlo todo y, aunque su energía era inagotable, su cabeza no paraba nunca.
Su vida era una búsqueda constante de alternativas que le hicieran sentir plena, pero siempre terminaba en el mismo lugar: pérdida, confundida y con una sensación de no concretar nunca su propósito.
Como ella misma decía, “soy buena en muchas cosas, pero no muy buena en ninguna”.
Además, su cuerpo le estaba enviando señales claras. Llevaba años lidiando con una inflamación intestinal, una situación que sentía ligada a sus emociones. El yoga apareció en su vida como una forma de calmar la mente, reducir el cortisol y aliviar su inflamación, pero sentía que necesitaba ir más allá.
Carla entró en YogaenMi con un objetivo claro: quería aprender a parar, encontrar claridad y conectar consigo misma y con su propósito.
Quería soltar el estilo de vida que no le encajaba, pero los miedos, las expectativas familiares y sociales, y la comodidad de tener estabilidad económica la retenían. Sabía que encontrar esa chispa era 100% importante para decidir su próximo rumbo.
Su transformación paso a paso
Al poco tiempo de comenzar YogaenMi, Carla comenzó a notar cambios que ni ella creía y superó su primera barrera: dedicarse tiempo de calidad SOLO para ella misma
«Aunque sienta que llevo poco tiempo, el solo hecho de dedicarme un momento al día es un gran logro. Me ayuda a ganar conciencia del estado de mi cuerpo, mí mente y mis emociones cada día.
Me ayuda a parar y a frenar el ritmo. Siento que estoy empezando a disfrutar más del día. Me ayuda a empezar el día con energía y con más flexibilidad sobre todo mental.
Y es por eso que creo que me está haciendo ganar paciencia al ir poco a poco y notando los beneficios más allá de lo visible (el cuerpo). Además siento que me he acercado al yoga desde un lugar super distinto al que había percibido hasta ahora.
Incluso me atrevo a decir que mi yo de hace un mes estaba sentada en un mat diferente.
Gracias por este proceso»
Y este fue sólo el comienzo. Cada día se sentía más centrada, equilibrada, mejorar su autoestima, y tratarse como realmente se merece.
Tras el proceso, Carla pasó de estar perdida y estresada a encontrar un equilibrio que parecía inalcanzable. Dejó de buscar para encontrarse.
Y como ella misma comparte:
“Ahora todo empieza a encajar, como si las piezas del puzle finalmente se acomodaran. Gestiono mejor mis días, acepto cada momento y me siento en calma. El yoga no es solo posturas… es un viaje hacia ti misma.”
El estrés, la autoexigencia y la confusión dejaron paso a una claridad mental y emocional que le permite disfrutar del presente y de su vida en sus propios términos.
Tomar la decisión de empezar YogaenMi no solo le ayudó a encontrar un espacio para sí misma, sino también a comprometerse con su bienestar y a descubrir una nueva forma de vivir, más alineada con su esencia. Porque a veces, el mayor acto de valentía es parar y escucharte.
¿Te sientes identificada con Carla?
Ahora ya sabes que es posible
Y aquí estoy, si quieres ayuda para comenzar este viaje interior, soltar el caos y dar pasos hacia la claridad
Por el momento, aquí te dejamos una de las prácticas que compuso Carla, precisamente con este propósito.
Cada elemento de esta practica tiene un porqué y para qué.
Tengo algo más para ti, para que puedas empezar tu proceso desde la sinceridad contigo misma y tu interior, te regalo el acceso GRATIS al curso: Cómo hacer del yoga tu herramienta de crecimiento personal. HAZ CLICK AQUÍ PARA INSCRIBIRTE
Esperamos que este artículo te haya nutrido y lo hayas disfrutado, y que encuentres en el la motivación para dar los pasos que tu interior anhela
Feliz día y feliz vida
Jess